Ponerse a salvo
No convertirte en la segunda víctima. Identificar el peligro, alejarte y, si se puede sin riesgo, retirar al herido de la zona.
Una plataforma donde cada peque inicia sesión y recorre la conducta PAS —Proteger, Avisar, Socorrer— convirtiendo cada paso de una emergencia en un pequeño programa. Del bloque de Scratch al código en Python, según su edad.
Una emergencia es, en el fondo, un algoritmo: observas, decides y actúas en un orden. Por eso enseñar primeros auxilios y enseñar a programar se refuerzan. En la web, cada participante ve sus actividades y va “programando” la respuesta correcta a cada emergencia.
El objetivo real: que sepan reconocer una emergencia y reaccionar. Protegerse, avisar bien al 112 y aplicar la maniobra adecuada a su edad. Saber cuándo no acercarse es tan importante como saber ayudar.
Cada fase se traduce en un concepto de programación: secuencias, condicionales, variables, bucles y funciones. Lo abstracto (un if) se vuelve concreto (“¿respira? entonces…”).
Cada peque entra y ve su ruta de actividades según su grupo de edad.
Avanza etapa a etapa: Proteger → Avisar → Socorrer.
Resuelve cada reto con bloques o con código.
Completa retos, colecciona badges y desbloquea el proyecto final.
El orden importa y no es negociable: primero te proteges, luego avisas y por último socorres. Pulsa cada etapa para ver qué se enseña y qué concepto de programación se practica.
No convertirte en la segunda víctima. Identificar el peligro, alejarte y, si se puede sin riesgo, retirar al herido de la zona.
Identificar qué pasa y llamar al 112 diciendo lo esencial: qué ocurre, cuántos heridos y dónde.
La maniobra adecuada a cada situación y a cada edad: animar a toser, taponar, PLS, RCP…
Qué aprenden: a leer la escena antes de lanzarse. Reconocer peligros (tráfico, fuego, corriente eléctrica, agua, humo) y decidir si es seguro acercarse. La regla de oro: “si no es seguro para mí, no ayudo desde dentro del peligro”.
Un mini-juego donde mueven a un personaje para evitar la zona de peligro y llegar a un lugar seguro. Es programación pura: eventos de teclado, coordenadas y detección de colisiones.
Qué aprenden: primero identificar la situación (con unas pocas preguntas de sí/no) y después comunicarla. Aquí es donde más pueden marcar la diferencia: una buena llamada al 112 salva vidas.
Las 3 cosas del 112: ¿Qué pasa? · ¿Cuántos heridos? · ¿Dónde? — y no colgar hasta que te lo digan.
Con 3 variables de sí/no (consciente, respira, sangra) construyen un condicional que identifica la situación. Y para la llamada, escriben un texto que una IA evalúa: ¿dijiste las 3 cosas?
Qué aprenden: la maniobra concreta de cada situación, adaptada a su edad. Es la etapa más distinta entre grupos: los peques dominan lo sencillo (animar a toser, PLS) y los mayores llegan a Heimlich y RCP.
Cada maniobra se convierte en una función con pasos, y las repeticiones (¡las compresiones!) en un bucle. Aquí aparece el tiempo: esperar 0,5 s para lograr 120 compresiones por minuto.
Cada gesto de primeros auxilios tiene un gemelo en programación. Ese es el truco pedagógico del taller.
La misma conducta PAS, pero calibrada. Cambia la herramienta (de bloques a Python) y la profundidad de cada maniobra. Elige un grupo:
Foco en reconocer y avisar. Del socorrer, solo lo más simple y seguro. Todo con pictogramas, arrastrar-soltar y muy poco texto.
Ya construyen condicionales de verdad y practican las maniobras seguras. Empiezan a escribir la llamada al 112 y que la IA les corrija.
Programación “de verdad”: if/elif/else, bucles con temporización y funciones. Y el reto grande: un asistente guiado de emergencias.
if/elif/else con 4–5 variables en Python.Cuatro emergencias esenciales (más algunas extra pensadas para un campamento de verano). Cada una: cómo se identifica, qué hay que hacer y su mini-código. Pulsa para abrir.
Muy propio de un campamento. Sombra, refrescar con agua, hidratar poco a poco, avisar si no mejora.
Agua fría 10–20 min, no reventar ampollas, cubrir con paño limpio. No aplicar pasta de dientes ni hielo.
Tumbar y elevar las piernas. Aire, aflojar ropa. Si no se recupera en segundos → tratar como inconsciente.
Cinco actividades jugables, prototipos reales de lo que verán los peques. Todo funciona aquí mismo, sin instalar nada.
Mueve al monitor 🧑 hasta la zona segura ✅ sin tocar el peligro ⚡. Usa las flechas del teclado o los botones.
Cambia las variables y observa cómo el condicional identifica la situación… y cómo se escribe el código en cada nivel.
Elige una escena y escribe qué le dirías al 112. La “IA” comprueba las 3 cosas: qué, cuántos y dónde.
Así “suena” un bucle con espera(0,5). Sigue el ritmo con el corazón. Truco: coincide con “La Macarena” o “Stayin’ Alive”.
Los pasos están desordenados (¡como un programa con un bug!). Colócalos en el orden correcto y comprueba.
Cuando dominan las situaciones, eligen un proyecto (individual o por equipos) que integra primeros auxilios + programación. Aquí una lista ampliada con ideas ya desarrolladas.
En Scratch: un chaval va en bici, se cae, llega otro y actúa correctamente (protege, avisa, socorre). Con diálogos, sonidos y decisiones.
En Python: el usuario dice “no respira, no tiene pulso” y el programa le guía paso a paso: “¿Has hecho esto? Sí → siguiente paso”. Un árbol de decisiones vivo.
Un nivel donde apareces en una escena, tienes segundos para proteger-avisar-socorrer y ganas puntos por hacerlo en el orden correcto.
Un asistente que hace de operador: te pregunta las 3 cosas y evalúa si tu aviso está completo. Introduce la idea de IA y prompts.
Reto para casa: identifican riesgos reales de su entorno y programan una escena “cómo actuar aquí”. Conecta el taller con su vida.
Cada equipo diseña (y programa un quiz de) su carta de una situación: identificación, maniobra y mini-código. Se juega en la exhibición final.
Cada reto superado da una insignia. Al reunirlas todas, el peque completa su Pasaporte de Primer Respondiente (imprimible) y recibe su diploma.
Una propuesta de 5 sesiones lista para adaptar, con los materiales a preparar y la rúbrica de evaluación.
Login en la plataforma, ¿qué es PAS?, juego “escapa del peligro”, primer badge.
Las 4 situaciones + construir el condicional (bloques o Python).
Las 3 cosas, entrenador con IA, role-play de llamada real.
Práctica física (PLS, presión, RCP mayores) + metrónomo y bucles.
Terminar el proyecto, simulacro y entrega de diplomas.
Es totalmente viable y la dirección correcta. Recomendación práctica para no bloquearte: empieza con Scratch (ya existe, cero desarrollo) para peques y Python con Thonny para mayores; y si quieres tus propios retos de bloques, usa la librería Blockly de Google (open source) para montar un “code.org casero”. Esta misma plataforma ya te sirve de esqueleto: el laboratorio de arriba son prototipos funcionales que puedes ampliar reto a reto.
Das un algoritmo con un “bug” (avisa antes de protegerse) y tienen que encontrar y corregir el error. CS + auxilios a la vez.
Escena sorpresa con tiempo. Puntúa protegerse, avisar bien y la maniobra correcta. Ideal para la exhibición.
Mapa de peligros de casa y un número 112 bien visible en la nevera. El aprendizaje sale del aula.
Una carta por situación con QR al mini-juego. Se intercambian y se juega un trivial al final.
Para mayores con micro:bit/Arduino: un “detector de compresiones” que pita a 120/min. Une hardware y RCP.
Documento imprimible con las insignias conseguidas. Cierra el taller con reconocimiento tangible.